jueves, 23 de abril de 2020

2020_04_23. Góngora. La mas bella niña...

POESÍA PARA LA CRISIS
Biblioteca “Honorato de Castro” de Borja. (Zaragoza)


Luis de Góngora y Argote tiene la reputación, justamente ganada, de ser uno de los poetas más complicados del Siglo de Oro y de todas las épocas. Su intrincada sintaxis, sus constantes alusiones mitológicas e históricas, sus excesos, no son fáciles de digerir. Pero es capaz, también, de escribir con encanto y sencillez. Prueba de ello es la siguiente letrilla que fue escrita hacia 1580, a sus 20 años de edad.
El poema explica la historia de una joven que ha perdido a su gran amor puesto que él debe marcharse a la guerra, mostrando el dolor que causa la pérdida de un ser querido, la pérdida de un amor.


LA MÁS BELLA NIÑA

La más bella niña
de nuestro lugar,
hoy viuda y sola
y ayer por casar.
Viendo que sus ojos
a la guerra van,
a su madre dice,
que escucha su mal:

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Pues me disteis, madre,
en tan tierna edad
tan corto el placer,
tan largo el pesar,
Y me cautivasteis
de quien hoy se va
y lleva las llaves
de mi libertad,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

En llorar conviertan
mis ojos, de hoy más,
el sabroso oficio
del dulce mirar
Pues que no se pueden
mejor ocupar,
yéndose a la guerra
quien era mi paz,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

No me pongáis freno
ni queráis culpar,
que lo uno es justo,
lo otro por demás.
Si me queréis bien,
no me hagáis mal;
harto peor fuera
morir y callar,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Dulce madre mía
¿Quién no llorará,
aunque tenga el pecho
como un pedernal
Y no dará voces
viendo marchitar
los más verdes años
de mi mocedad?

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Váyanse las noches,
pues ido se han
los ojos que hacían
los míos velar;
Váyanse, y no vean
tanta soledad,
después que en mi lecho
sobra la mitad.

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Pincha aquí si quieres escuchar este romancillo interpretado por Paco Ibáñez.

miércoles, 22 de abril de 2020

2020_04_22. Sabina. Quién me ha robado el mes de abril.

POESÍA PARA LA CRISIS
Biblioteca “Honorato de Castro” de Borja. (Zaragoza)



Joaquín Ramón Martínez Sabina (Úbeda, Jaén; 12 de febrero de 1949) conocido como Joaquín Sabina, es un cantautor, poeta y pintor español.


¿QUIÉN ME HA ROBADO EL MES DE ABRIL?

En la posada del fracaso
donde no hay consuelo ni ascensor,
el desamparo y la humedad
comparten colchón
Y cuando por la calle pasa
la vida como un huracán
el hombre del traje gris
saca un sucio calendario del bolsillo
y grita

Quién me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón

La chica de BUP casi todas
las asignaturas suspendió
el curso que preñada
aquel chaval la dejó
Y cuando en la pizarra pasa
lista el profe de latín
lágrimas de desamor
ruedan por las páginas de un bloc
y en él escribe

Quién me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Pero, quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón

El marido de mi madre
en el último tren se marchó
con una peluquera
veinte años menor
Y cuando exhiben esas risas
de instamatic en París
derrotada en el sillón
se marchita viendo Falconcrest
mi vieja, y piensa:

Quién me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón




  




ESTA NOCHE CONTIGO

Que no arranquen los coches
Que se detengan todas las factorías
Que la ciudad se llene de largas noches
Y calles frías

Que se enciendan las velas
Que cierren los teatros y los hoteles
Que se queden dormidos los centinelas
En los cuarteles

Que se mojen las balas
Que se borren las fotos de las revistas
Que se coman a besos a las colegialas
A los artistas

Que se toque la gente
Que no lleguen los trenes a la frontera
Que sean cariñosas con los clientes
Las camareras

Porque voy a salir esta noche contigo
Se quedarán sin beatas las catedrales
Y seremos dos gatos al abrigo
De los portales

Que se enfaden las flores
Que vuelven las cigüeñas al calendario
Que sufran por amores los dictadores
Y los notarios

Que se muera el olvido
Que se escondan las llaves de los juzgados
Que se acuerde cupido de los maridos
Abandonados

Porque voy a salir esta noche contigo
Se quedaran sin coartada los criminales
Y serás mi invitada en paraísos
Artificiales

Cuando llegue por fin mi mensaje
A tus manos en la gasolinera
Vieja esperaré
Y tomaremos juntos al abordaje
La carretera
Que te conté

Dejaremos colgada
La caprichosa luna sobre los cines
Y las estatuas públicas derribadas
En los jardines

Porque voy a salir esta noche contigo
Se quedaran sin medallas los generales
Y seremos los gatos más canallas
De los portales
Pulsa aquí si quieres ver y escuchar la canción de Sabina de ¿Quién me ha robado el mes de abril?
Pulsa aquí si quieres ver y escuchar la canción de Sabina de “Esta noche contigo”.

martes, 21 de abril de 2020

2020_04_21. Querido yo. Paula Alonso Gutiérrez.

POESÍA PARA LA CRISIS
Biblioteca “Honorato de Castro” de Borja. (Zaragoza)


Paula Alonso Gutiérrez (23 años, estudiante de 5 º de Medicina) y María Alonso Martínez (22 años, estudiante de Ingeniería Industrial) han lanzado un mensaje a través de las redes sociales cargado de sentimiento y sinceridad.
Quieren poner su granito de arena ante la crisis del Covid-19 y llegar a todos los ciudadanos. Los que están hospitalizados y atravesando un momento de gran dificultad, a los cuales les quieren dar "un chute de energía", pero también a la sociedad y que "una vez que pasen dos meses y esto quede atrás, no se olviden y se quede en un recuerdo".
Paula es la autora del texto mientras que María se encargó del montaje del vídeo. Hasta el momento, su vídeo ya ha superado con creces las 50.000 visitas en apenas un día y ha sido más de 13.000 veces compartido.
No buscan los likes ni un gran número de visualizaciones, solo concienciar y, principalmente, ayudar.


19 de abril de 2020.

Querido yo, dentro de unos meses:

¿Cómo te sientes ahora al girarte, mirar hacia atrás y ver que todo lo que pasaste no es un mero recuerdo, sino un bonito aprendizaje?

Quién nos diría que valoraríamos tanto el hecho de salir a hacer la compra a regañadientes cuando te mandaban en tu casa o cuando le decías a tu madre o a tu padre “no seáis tan pesados, que ya somos mayores para tanto beso y para tanto abrazo”.

Quién nos diría que echaríamos tanto de menos esos minutos de café en el descanso de las largas jornadas de estudio en la biblioteca, las perezosas e infumables clases, con sus "para qué habré venido", las cañitas que empiezan los jueves y no acaban hasta el domingo, comentando una y otra vez lo aburrida que es nuestra vida, nuestra rutina, y esperar con ansia que alguno o alguna nos venga con la comentada de un nuevo crac.

Quién, quién nos diría que de una santa vez el país, nuestro país, sin importar de ideologías, razas o religiones, estaría más unido que nunca y veríamos a la España que a todos nos representa, la España Solidaria.  La España que pone carteles en los ascensores para ayudar a los más vulnerables, con quien quizás no hayas intercambiado más que un "hola" o un "vaya día que hace, ¿eh?".

A ellos, los ancianos, que muchos de ellos por desgracia están solos en estos momentos, que no entienden muy bien cómo este bicho, de repente, les quite el salir a la calle, el seguir sus rutinas y que se encuentren en una población de riesgo.  Que quizás por hacer lo que hacían siempre puedan acabar muriendo.

Querida yo, ciudadana de este mundo movido por el consumismo y el egoísmo puro, que no entiende que esto es una emergencia y que hay que mirar más por los demás que por el "yo" personal. El "yo", "yo"… ese pronombre que nos gusta tanto utilizar a todos y a todas. Es que yo no lo tengo, es que yo no aguanto en casa...

Pero acaso nos hemos parado a pensar qué será de aquellos miles que han dado positivo, que están en un hospital ingresados, que tienen que ver cómo su salud se desvanece, cómo quizás su compañero de al lado se está muriendo, o leer cómo una mujer tuiteaba esta mañana que hoy ha visto al marido de su mejor amiga despedirse de ella antes de que lo intubasen, con 48 años y dos hijos. Y mientras tanto nosotros… solo nos quejamos por ¿quedarnos en casa?

Basta ya, por favor, pensemos también en los centenares de muertos que no han podido tener un funeral o una despedida como les hubiese gustado, porque recordemos que las aglomeraciones no están permitidas. Y ¿quién…?  ¿Quién da consuelo a esos que han perdido a un ser querido y no pueden recibir ni un mísero abrazo, ni una mísera caricia? Y tienen que conformarse con un simple Whatsapp.
Dejemos de pensar y de utilizar ese dichoso pronombre personal de primera persona del singular y seamos más empáticos con todas las personas.  Con el personal sanitario, con las fuerzas de seguridad del Estado, con los trabajadores de los supermercados y del pequeño comercio, que se desviven y se exponen en su día a día y trabajan con esfuerzo, voluntad y ganas, mientras, nosotros estamos escuchando música, haciendo algo de ejercicio o tirados en el sofá viendo Netflix y quejándonos porque no tenemos nada más que ver.

¿Qué vamos a salir de esta? ¡Eso está claro! Pero esto es trabajo de todos, no de unos pocos.

¿Y qué más decir que esta bonita reflexión?:
Los pulmones de la Tierra necesitaban respirar. Las personas odiaban más que amaban. El padre necesitaba pasar más tiempo con los hijos. El rico pensaba que el dinero podía comprarlo todo, incluso la felicidad. Que el futbolista tenía más éxito que un sanitario. Que el estrés hacía temblar los corazones y las razas levantaron grandes fronteras.

Y un día, de repente, el mundo se paró y entonces la Tierra pudo respirar ese aire tan puro que tanto necesitaba. Las personas, en su lejanía, se dieron cuenta de que todo lo que podían amar, alaban. De las caricias, abrazos y besos que antes eran insignificantes y que ahora valen millones. Que la familia estaba unida de nuevo.

Que el rico, al no poder salir de casa, tuvo que conformarse con unos bollos de pan. De cómo la gente salía a aplaudir cada día desde sus balcones, terrazas o ventanas a los verdaderos héroes. Nuestros héroes.

Nuestras mentes se serenaban, reflexionaban, hablábamos con nosotros mismos, pues no había prisas.

Y cuando ya todo estaba a punto de estallar, el mundo entero se unió, convirtiendo los cinco continentes en tan solo uno.

Querida yo, ¿verdad que es bonito mirar atrás y ver cómo por muchos baches que nos ponga la vida de todo sacamos una lección?

Por eso, valora más lo que tienes, por insignificante o poco que te parezca, porque quizás, como bien te decía antes, un día de repente el mundo pare, y todo cambie, y lo que tenías desaparezca, se esfume como el humo de un cigarrillo.

Valora el cariño de los tuyos, de los días de sol y de lluvia, de la época de exámenes y de los días infinitos de descanso, porque está claro que sin cielo no hay infierno y que, por desgracia, a no ser que nos pasen cosas como estas, no nos damos cuenta de lo maravillosa que es la vida.

Y recordemos: vida no hay más que una.



(Gijón)
Paula Alonso Gutiérrez.
María Alonso Martínez.

Pulsa aquí si quieres ver el vídeo de María Alonso Martínez sobre el texto de Paula Alonso Gutiérrez

lunes, 20 de abril de 2020

2020_04_20. Labordeta. Canto a la Libertad.

POESÍA PARA LA CRISIS
Biblioteca “Honorato de Castro” de Borja. (Zaragoza)


Canto a la libertad es la canción más conocida del cantautor y escritor español José Antonio Labordeta (1935- 2010). Fue compuesta en el año 1975 y representa un sueño de solidaridad, de humanidad, de justicia social, de esperanza y libertad y constituye un himno para el pueblo.
(Wikipedia)


CANTO A LA LIBERTAD

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.

Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.

Sonarán las campanas
desde los campanarios,
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.

Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.

También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver;
pero habrá que forzarla
para que pueda ser.

Que sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad,
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad.

Pulsa aquí si quieres ver y escuchar este “Canto a la Libertad”.

domingo, 19 de abril de 2020

2020_04_19. No te rindas. Anónimo.

POESÍA PARA LA CRISIS
Biblioteca “Honorato de Castro” de Borja. (Zaragoza)


Este poema, de autor desconocido, que en numerosas publicaciones y páginas se atribuye a Mario Benedetti (1920-2009)  no fue escrito por el poeta uruguayo, según aclara en su página la Fundación Mario Benedetti. Lo publicó, adjudicándole su autoría en el título, para que sirva de información a cuántos entren a leerlo.


“No te rindas”

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños

Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

sábado, 18 de abril de 2020

2020_04_18. Constantino Cavafis. Las ventanas


POESÍA PARA LA CRISIS
Biblioteca “Honorato de Castro” de Borja. (Zaragoza)


Constantino Cavafis. (Alejandría, Egipto; 29 de abril de 1863 – 29 de abril de 1933) fue un poeta griego, una de las figuras literarias más importantes del siglo XX y uno de los mayores exponentes del renacimiento de la lengua griega moderna.
Se le considera como el poeta en griego, más importante de los últimos dos mil años.
Trabajó como periodista y como funcionario, y publicó relativamente poco en vida, aunque tras su muerte su obra cobró paulatinamente influencia.


LAS VENTANAS

En estas oscuras piezas, donde paso
días agobiantes, voy y vuelvo arriba abajo
para hallar las ventanas. -Cuando se abra
una ventana habrá un consuelo-.

Mas las ventanas no están, o no puedo
encontrarlas. Y mejor quizás que no las halle.
Acaso la luz sea un nuevo tormento.
¿Quién sabe qué cosas nuevas mostrará?
VELAS (CANDILES)

Los días de nuestro futuro están ante nosotros
como una fila de pequeñas velas encendidas–
doradas, cálidas y vivaces velitas.

Los días pasados van quedando tras nosotros,
una dolorida línea de velas extintas;
las más cercanas aún humean,
velas frías, derretidas e inclinadas.

No quiero mirarlas; su forma me entristece,
y me entristece recordar su antigua luz.
Miro hacia adelante hacia mis velas encendidas.

No quiero darme vuelta, para no ver y temblar–
cuán rápido la sombría línea se alarga,
cuán rápido las velas extintas se multiplican.