martes, 31 de marzo de 2020

2020_03_30. Yehuda Ha-Levi. Cantos de boda.


POESÍA PARA LA CRISIS
Biblioteca “Honorato de Castro” de Borja. (Zaragoza)

 

Yĕhudah Ha-Levi nació en Tudela, en 1070, influenciado por la vida cultural musulmana de la Taifa zaragozana de los Banu Hud. 

Es sin duda el máximo exponente de la poesía hebrea peninsular medieval e incluso hay quien lo considera “el mejor poeta judío de todos los tiempos”. También cultivó la medicina y la filosofía.
Tras dejar, en su juventud, su ciudad natal (cuna también de otros escritores ilustres, como el viajero Benjamín de Tudela y el filósofo Abraham Ibn Ezra) se estableció en las tierras musulmanas de Al Andalus, recibiendo allí una esmerada formación  tanto en ciencias y medicina, como en leyes, teología y poética.
Tuvo estrechas relaciones con los mejores poetas judíos y árabes de su época, gozando en vida de una fama extraordinaria. Tocó temas amorosos y báquicos (relativos al vino y a la embriaguez) cantó a la amistad, lloró por la muerte de los seres queridos, reflexionó sobre asuntos muy humanos, ensalzó a Dios y trató de consolar a su pueblo en el exilio.
Al final de su vida, dejó Sefarad y embarcó hacia Israel, deseando pasar sus últimos días en la añorada tierra de sus antepasados por él tan amada. Falleció en 1141.

CANTOS DE BODA

"¡Qué hermosa eres, la de bellos ojos,
         ebria, y no de vino!

¡Oh hermosa! ¿A dónde te diriges?
Los corazones domina con mesura.
¿No has de tener piedad de las ofensas
         que se cometen con los ojos?

Muestra, te ruego, tu semblante.
¿Por qué eclipsas tu rostro
sin dejar que te vean al mirarte?
           ¡De ti nunca se sacian los ojos!

Blancos zafiros son tus mejillas;
con solo tu semblante te engalanas.
¿No ha de anhelar atisbar tu belleza
           el varón de penetrantes ojos?"

"¡Amado mío, que avivas las llamas!
¡Ven y deleitémonos con los amores,
con néctar del paladar, pues mejores son
           tus caricias que el vino!"

¡Bebed, amados; embriagaos, amigos,
en casa del prócer, vástago de nobles!
y con la alegría del hijo muy amado
          ¡escanciad a los nazareos vino!

POESÍA DE YĔHUDAH HA-LEVI EN TUDELA
Estas cerámicas-homenaje están en la plaza Yĕhudah Ha-Levi de Tudela.
 

Cuando vi en mi cabeza la primera cana
la arranqué con la mano.
Has podido conmigo”, me dijo, “porque estoy sola.
¿Qué harás cuando me siga un escuadrón?”.

 
Ofra lava sus vestidos en el agua de mis lágrimas
y los pone a secar en el sol de su hermosura.
No necesita el agua de las fuentes, porque tiene la de mis ojos,
Ni otro sol, que el de su belleza.


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